sábado, 5 de diciembre de 2009

historias de papel






ver. oir. casi entender.
la luminosidad del zarpazo se nos hace espinas
con olor a primavera.
muy dentro todo va sobre rieles.
sobre la piel se olvida la última estación.
canto al canto.
la vida avanza con el que vive.
podemos ser más
pero somos justo lo que alcanzamos ser.
amar. amar. amar. intentar volar.
dormir despiertos. casi sonreir.
tardar en aceptar. mirarse al espejo y volver a ser.
hasta que la historia nos reclame una historia nueva.
mientras, ladran los perros.

jueves, 3 de diciembre de 2009

casi eduardo






esa canción tiene los ojos de mi abuela.
azul. azul celeste. azul azul.
pero no es una canción.
aun no se inventan los radios
ni los cantantes amicrofonados.
no.
aun vagamos por las cuevas.
olemos a algo que no está perfumado.
y la barba nos hace tropezar a cada paso.
me gustaría saber de lo que hablo.
hablo de una canción con los ojos de mi abuela.
veo que hay muchas historias
que se recomponen según suene el reloj.
ya somos viejos. ya somos niños.
ya somos rio. fuego. cenizas. fénix. canción.
y todo porque no está permitida la nada.

le pongo nombre a las cosas que no entiendo.
y así la entiendo cada vez menos.
hasta que me olvido de ellas.
hay tentación amarga en los cañaverales.
la sal me hace volver la mirada.
soledad sin fin que regresa como un universo en pantalones cortos
y le gusta encampanar capuchines...

casi me aprendo la hipocrecía.
soy el cartón que alguna vez fué árbol.
duermo donde me toma la noche.
y luego digo lo que me parece que veo.
regreso desnudo al principio
en medio de los sueños.
me baño entre el barro y las montañas.
y mi corazón renace
con los primeros rayos del sol.
me llamo eduardo.
juan eduardo almonte.
eso creo.
casi soy ese nombre por lo que creo del mundo.
nunca completo.
nunca conforme. siempre cabalgando...
abierto a la inocencia...
casi eduardo.

lunes, 30 de noviembre de 2009

fabula 63






miro las palabras. leo la imagen. me dejo llevar
por narciso al río. piso las hojas secas,
para doblar mi invisivilidad. luego respiro.
es el camino.
podría decir que soy serpiente
podría decir que soy veneno.
podría arrastrarme hasta el nido de las manzanas.
algo más...
podría cesar de buscar lo inexistente
y volver lo desandado.
ver echar alas a mis maletas.
equipaje de arena
tren sin rostro fijo de blanca cabellera.
reconozco que somos humanos.
hasta las piedras, las aves y las plantas
somos humanos.
menos icaro. hasta la ceniza en que despierta
el fenix es humana.
menos la historia o el barro.
una fábula es una fábula.
la vida que vivimos es una.
la vida que contamos es otra.
amo a las flores y a las mariposas.
y a esa muchacha lejana que no deja que el mar
me haga sal y arena...
pongamos un número,
para eso de las estadísticas.
digamos que esta es la fábula 63. si.
no la 64 o la 65...la 63.
ya se abren las ventanas y debo irme a ningún lugar...
voy por una fábula más que contar
mientras lo humano se derrite a la mirada del sol.