sábado, 20 de marzo de 2010

Por las calles del mundo






A uno y otro lado van mil fantasmas,
Un millón de velas apagadas y un sol radiante.
A uno y otro lado se abren cortinas
Y miradas sedientas de promesas, de palabras anaranjadas
O de sonrisas. Ya todos de regreso a sus nidos de arena
Se perciben sin la ilusión justa del abrazo.
Caen bajo la luz de la lámpara cual mariposas nocturnas
Y allí se van desdentando el alma y el cansancio.
y luego de doblarse en el abismo
Vuelven por un vuelo más sobre el concreto,
Baten las alas por entre el neón y el rocío.
Brillan las huellas mudas y las voces sueltas
Al capricho o a la esperanza.
Qué se yo.
Si soy uno más de los que hablo.

jueves, 18 de marzo de 2010

Cuando llora el espejo


La presencia necesaria del aliento.
La ausencia.
La voz que se cruza a nuestro mundo.
La voz que se va.
El camino empedrado de nostalgia.
Las espinas dobladas sobre un manto de arena.
El espejo quebrado en la caricia.
La otra imagen del placer.
El vacío infinito apagando las velas
Del laberinto. Oscuridad que toca
El agua mansa
Y se bebe, de un solo sorbo, la mirada.

Música que llega con el viento
Como el viento
Hasta que un rayo infinito de apagados susurros
Se dobla sobre las alas.
Se ata a sus compaces y luego huye.
Huye.
Y luego huye.
Corre entre sórdidos ronquidos y arcoiris
Por temor a bailar entre nubes
Atadas a escaleras
Y castillos poblados de amor puro
Y de esmeraldas.

Y se va sin regreso aun desnuda.
Desnuda de la vida y del abrazo.
Desnuda del camino y de los pasos.
Desnuda entre sus labios y la llovizna.
y se funde en el paraguas de su aliento
hasta que amaine el perfume entre su pecho
O se enrosque sobre un nido de espinas la serpiente.

La ilusión se ha doblado
Sobre el árbol sin sombras que respira.
Y de nuevo abre sus alas
A cantares que vuelan en agonías.
y ríe sin ternura, el eco de la esfinge,
De sus propias y ligeras pesadillas.
Le cruje aun el recuerdo
Del blando resplandor de la ironía,
mientras gime la aurora.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Camino 12


Qué podría decir de la vida hoy.
He ido por mil lugares y en ninguno me he quedado.
Puse la mirada en muchas partes y en todas el sol
Se hizo forma invisible mientras tocaba en su esencia
Lo mirado. Y todo era vida cada vez.
El mar apacible tocó mi frente.
El tiempo se va sin prisa como si esperara ver
Cada una de las dudas caer sobre el tinajo.
Y así viajamos por estas tierras de dios.

martes, 16 de marzo de 2010

El rostro del universo




Hablas de escuchar, te hablo de sentir.
De rodar por entre la fragancia de lo eterno.
Hasta que se deshagan los espejos
En la oscuridad de dos cuerpos tallados
A un lado del abismo.
Deshaciendo la felicidad pensada.
y soñando despiertos.
Con los labios alados y sin distancia.
Y los cuerpos tejidos a la tibia
Canción de mecidas tonadas.

lunes, 15 de marzo de 2010

Amanecer




Como es que se vuelve el paso. Lo he olvidado.
Preciso es encontrarse con el librito de las frases inconclusas.
Tanteamos, bordeamos, incluso desatamos todos los nudos.
Tú tienes las palabras fáciles. Yo tengo el sosiego de un desusado
Alfabeto. Vas y vienes. Caminas reculando los espejos.
Como un cangrejo de asfalto. Y la luna que se hace estrella,
De las noches de lluvia, bajo un techo de cana.
Hablamos de dos mundos que giran de por sí
Hacia parajes distintos. Tienes alas largas.
Yo tengo aprendido los pasos de regreso al paraíso,
Por entre los cadillos y el bejucal de zaragüey.
Faltarán agujas a nuestros relojes para bordear
El tiempo sumergido en la arena.
Cuando se hacían huellas las huellas,
y no eran precisas las palabras para entender
El silencio. Dos. Uno. Multitud. No es posible
Ver el mundo cual si fuera un número
O una ilusión que se nombra en sí misma
Mientras se pierden las miradas
Detrás de altas y duras paredes de incomprensión.
El presente nombra otros horizontes.
Y estoy desatando las voces que han de dormir
Las luciérnagas sobre la humedad del rocío.
Toda palabra es simple. Metáfora o beso.
Canción o abrazo.
Me quedo sin saber lo olvidado.
Mi casa es de cartón
En ella pernoctan los lagartos.
Bendiciones.

La ciudad






La ciudad está llena de miradas.
De canciones inconclusas y de fantasmas.
Los sueños diluídos en el asfalto alzan la voz
Al pasar el transeúnte. Al ladrar los perros.