sábado, 3 de abril de 2010

El jardín



Correr. Irse sin distancia hasta el alba.
Tomar los espejos de un sol amanecido.
Y luego regresar al nido.
Con la voz entrecortada, dejar la humedad del paraguas
Tras la puerta. Preguntas sin respuestas,
Realidad fingida. Agujas entretejidas y olvido.
No hay sobre la mesa tempestad alguna,
El pensamiento firme del viejo horizonte.
Y la canción eterna que palpita.
Todo queda en un rincón. Entonces.
O casi todo. Sobre la parte más alta
Del reloj, hay un jardín pintado en la pared.
Con verdes hojas.

lunes, 29 de marzo de 2010

El cantar de las piedras


El hombre bien pudo usurparle la palabra
A las piedras.
Y entonces no fue expulsado del paraíso.
Sino de las cuevas
Por el dios del asfalto.
Desde entonces las piedras se niegan a hablar
Para similarse en lo menos posible
Al hombre.

domingo, 28 de marzo de 2010

Pasos



Vi tus pies. Son muy suaves para marcar huellas.
Por eso tienes alas. Porque tus pasos no hacen ruidos.
Volvamos al principio.
Naciste en un nido de sueños. Es por eso el por qué de tus alas.
El universo se mira en tu mirada. Y tú vuelves a la luz.
Una y mil veces.
Hay un beso escondido entre tus miles de labios.
Humedad del rocío. Llovizna del ocaso.
Y luego caminas. Entre ilusiones. Caminas.
El otoño se pierde entre la sombra de tu caminar.
Árboles desnudos van detrás de tí.
Y luego el desierto. La piel rozando al sereno.
Y luego la otra presencia. Todo se fusiona. Y es la vida.
y todo se hace el ir y venir.
Nos esperamos encontrar y nos perdemos
En las huellas mismas del deseo.
Y luego caminamos, descalzos entre las piedras.
Soñando primaveras. Pero hay espinas,
Y se hace preciso orillar la marcha.
Y luego amanece.
El nuevo día nos encuentra enredados
Uno en el otro.