sábado, 28 de mayo de 2011

Senderos


El camino andado. Pasos entre huellas, voces entre lluvias.
Tienta volver la mirada. Rehacer las agujas del reloj.
De todo, quedan los destellos rehaciéndose entre grises bosquejos.
En un rincón ambiguo del pensamiento aletean las inocencias.
El sol brilla. Vuelan sobre las alas del viento aves y serpientes.
Sonrisa en la sonrisa. Ir sobre el volver de las horas entre nostalgia.
Se habla entonces desde el silvestre silbar del espejo,
El rostro del universo expandido sobre el indomable presente.

El camino andado. El camino por andar.
Hay un destino inquebrantable que recorre senderos tras senderos,
Sin deshacer los muros que dulcemente se derriten al paso de la voluntad.
Sin prisa. Llevando en la vida la mirada cierta de la luz en la luz.

El dios del mañana reza su alegría. El presente eterno es oración inmortal.
La emoción simple teje sus propias horas.

Sendero de senderos. Canción de cada amanecer.

Y en todo, la vida.