viernes, 16 de diciembre de 2016

Desierto.

Woman K. Por qué vamos por el desierto en medio de la noche?
A. Para encontrarnos el uno en el otro.
Woman K. Por qué me llevas sobre tu espalda?
A. Para no perder tu aliento en el camino.
Woman K. La noche es espesa y desnuda. Solo silba el viento en lo lejano. Me siento anidada en la ternura de tu andar; casi voy cubierta de amor puro, de ilusión tangible. No hay otro lugar lejos de ti.
A. Dónde se ha ido el dragón?
Woman K. Seguro que nadando sumergido en la arena, para él es un mar. El mar es cielo para él, y el cielo música.
A. Hay estrellas despiertas en la mirada de los sueños, nido de amores por amar y de luz para el lejano anhelo que palpita. De alguna forma, todo está creado para el amor. Y aquí vamos nosotros, como un soplo de ilusión atravesando la noche.
Woman K. Cualquier decir es poco, para lo vivido. Y aquí vamos, como una melodía de lo eterno, atravesando el desierto en medio de la noche.

La eterna mirada de un andar.


Danzares.





jueves, 15 de diciembre de 2016

Cuento (Parte 2).

Woman K. Así que ha vuelto usted por una respuesta. Cómo ha viajado hoy hasta aquí?
A. Por el mar, a veces siendo ola; a veces, pez. De vez en cuando caracola, o gaviota. A veces barca.
Woman K. Y todo por un sí...o un no.
A. Y todo por todo...o por nada. Pero siempre por usted.
Woman K. Pero noto que tiene usted un tono más doradito, y anda usted algo desgarbado y arrugado.
A. El dragón. Sabía usted que venía a su regazo, y se le ha olvidado amarrar su dragón.
Woman K. Bueno hombre, olvidar olvidar no ha sido. (medio sonriendo). Es que me pareció prudente presentárselo antes de contestarle. Por eso de que podríamos pasar juntos el resto de nuestras vida.
A. Y sobre todo, se ríe usted. Mire que ha sido tremendo el momentito.
Woman K. No es para andar en lloros hombre. Y dando por seguro de que usted vendría usted con su espada, su escudo y su armadura. (cambiando de tono) ...Y tampoco me ha traído hoy chocolates y rosas rojas?
A. Claro que sí.
Woman K. Y dónde estan?
A. El dragón, se lo ha comido el dragón. Digo los chocolates.
Woman K. Y las rosas rojas?
A. Las rosas se ha quedado con ellas, jugando al mequiere-nomequiere. Primero me ha dado el "saludito" y luego he tenido que hacerle cuentecitos románticos. Cuando ví que se había cansado de ellos, he ido subiendo de tono hasta terminar haciéndole unos cuantos de Las mil y una noche. Además de romántico y llorar como una magdalena, es algo cachondo su dragón.
Woman K. Si, tiene algo de eso.
A. (midiéndola con la mirada) Me pregunto quién le habrá encendido esas luces? Porque es seguro que lo romántico le cae luego de zampearse un par de príncipes azules; lo cachondo, lo cachondo alguien debió de despertárselo leyéndole historias de alcoba.Quién habrá sido?
Woman K. Me ha pillado usted, he sido yo (Y se echa a reír a carcajadas).
A. Se cree usted muy graciosa eh?
Woman K. Pues hombre, de algo hay que morirse, no?
A. Y hablando de todo un poco, qué ha decidido usted sobre nosotros?
Woman K. Primero propóngame algo concreto. Y luego ya veremos.
A. Bueeeno, le propongo un ir y venir, un andar juntos los próximos 40 años.
Woman.A. Ha dicho usted, los próximo 60 años?
A. 50, 50 años. He dicho los próximo 50 años.
Woman K. Si, eso creí oír: los próximos 55 años.
A. Si eso he dicho. Los próximos 55 años.
Woman K. Pues mi respuesta...es Sí. Le digo que sí. Mil veces sí. Ahora entremos, y hágame un par de cuentos. De eso que le hizo usted al dragón.
A. Y cuales le hago  ? Los cuentecitos románticos, o de los de Las mil y una noche?
Woman K. De lo uno y de lo otros, hombre. De los uno y de los otros.





Composición e idilio.


Danzares.








miércoles, 14 de diciembre de 2016

Danzares.







Cuento.

A. He viajado en la noche hasta su lugar. Vengo a pedir su mano.
Woman K. Mi mano? Vamos! ha tomado usted muy en serio nuestras continuas conversaciones.
A. Entonces me voy?
Woman K. No hombre, ya que se ha tomado la molestia de venir hasta aquí, haga el cuento entero.
A. Vea usted, me gustaría llenar mis continuos pensamientos para con su persona, con todo usted en cuerpo y alma.
Woman K. Y qué gano yo con todo esto?
A. Bueeeno, lo mismo que yo.
Woman k. Insinúa usted que me paso el día pensando en usted?
A. No exactamente eso. Pero estoy seguro que así será.
Woman K. Y que se supone que debo contestar ahora.
A. Ahora nada. Pero dígame que lo pensará seriamente, y suelte una sonrisita socarrona al final. Eso para que yo regrese a mi casa lleno de esperanza.
Woman K. Bueeno, así será. Y no trajo algo más con su propuesta?. Digaaamos una caja de bombones o un ramillete de rosas?
A. No, perdone usted mi descortesía. Pero, hágase la descuidada ahora, y le acompaño todo lo dicho con un beso. Después, deje caer otra sonrisilla.
Woman K. Ni hablar del peluquin! Pero es posible, que la próxima vez, le cuelgue un beso que haya que darle los primeros auxilio. Eso, si le digo que sí.
A. Vaya! Mañana estoy aquí a primera hora.
Woman K. Como guste usted.
                                             

Composición lúdica.


martes, 13 de diciembre de 2016

Danzares.











Lejanía.

Si en toda la amplitud de su sonrisa  el viento anida su andar. Pero es aquel perfume
de sus sueños, que despierta el alba y lo eterno de cada instante.
Amar en la distancia, y a cada pensamiento aquel rostro de luz. Realidad tierna
de una ambigua soledad; que danza en el danzar de los sueños.
Y mil preguntas por hacer, o el primer beso.
O el viaje en el tiempo del tiempo por llegar. O destejer la tristeza
de la tarde. Y el amor a pleno vuelo.
Y aquel poema que lleva su nombre.
Su nombre de mujer.

Y a cada palabra, un poema. Un universo a cada verso.
Aquel mirar lejano que puebla de realidad la realidad,
Y la ilusión.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Danzares.







Woman.

Y en el ir y venir de las horas, se envuelve el sueño alado entre las nubes. El amor suspira, la ilusión abraza
la distancia anida. Con nombre de mujer.
Sonríe el anhelo como un beso intangible. Mientras sueña despierto;
como de perfume vestido el respirar del destino. Volando cada noche a tu regazo. Por un danzar de aliento. 
Y vuela, en las alas del  naciente sol, de regreso. Lleno de ti, en la eterna espera de aquel mirar. Y el poema, despierta pronunciando tu nombre, mujer.