sábado, 15 de julio de 2017

Vestida de esperanza.

Eso de encontrarte en cada cosa, en cada vacío, en cada universo soñado.
De ver transcurrir la distancia tal cual si no existiera.
Se viste de verde la esperanza, la ilusión, los sueños. Se viste de amanecer.
Allí donde no concuerda el alfabeto y la música. Porque todo es palabras, porque todo es pentagrama.
Puede que te vayas alguna vez para ya no volver; puede que te quedes para siempre.
No sé. De este lado de las cosas, te espera el amor. Así que ahora, cuando todo sucede... 
Te busco en el instante, cuando ya sale el sol deletreando caminos por andar.
Puede que en tu compañía...puede que en soledad. No sé. Al menos veo verdades en tu mirar lejano.
Y me pongo a hacer lo que hacen los soñadores: buscarte en cada diminuto vuelo, en cada susurro.
No soy un soñador cualquiera, sabes...También deduzco el tiempo que la vida pone sobre mi mesa:
Dados sobre el azar; una lámpara de nieblas y luciérnagas para ir hacia la luz de tus ojos tan míos.
Pasando de la madrugada a tu aliento, sin perder horizontes ni el danzar de tus sueños...
Despiertos en mí. También hay mil canciones, para largos desiertos. Y un nido de besos, también.
Te acercas y te alejas, como una melodía de amor puro. Como lluvia y suspiro.
Y en todo, me pierdo en cada encuentro del camino; tras cada huella intangible...
Y es que amanecer, y estás en mí... vestida de esperanza.





viernes, 14 de julio de 2017

While You Were Sleeping (1995).

De boletos de tren...del amor.


Online:

http://gnula.nu/comedia/ver-while-you-were-sleeping-mientras-dormias-1995-online/



Trailer:

Desde el amor.

El camino es un respirar del alba. Lleno de ilusión, recorremos universos, y del diminuto espacio
de la duda. La verdad se presente, vestida de amanecer. Se hace abrazo, beso...amor.
Se pierde al encontrarse. Nuestro rostro ante el espejo, entre luces y sombras.
Y el cuadro intangible de los sueños. Los menesteres singulares del día a día.
Los menesteres complejos de toda una vida. Conjugamos en el tiempo relaciones y soledades.
Y todo para saber lo que somos. Sale el sol, y ponemos todas las cartas sobre la mesa.
El nacimiento, todo el tiempo transcurrido hasta hoy. Sostener todas las realidades en el presente.
En el ahora. Engranamos los amores que quedaron en el camino, los que nunca llegaron a ser.
Los que nunca se irán con el pasar de los años. Los que nos esperan al doblar de la esquina.
Y no solo los amores, también están los caminos.
Los caminos transparentes; los caminos confusos, fuera de toda verdad tangible. Sensaciones.
Los caminos nunca andados; los caminos soñados, fuera de toda realidad. Solo sentido muy dentro.
Marcando las huellas muy a profundidad. Los caminos sin huellas, los caminos perdidos.
Y la mirada al futuro, a lo que vendrá. Lo que va cuadriculandonos  el destino o el azar.
Y todo aquel mar de lo desconocido. De todo aquello que siempre ha estado lejos de nosotros.
Al otro lado del mundo, o de nuestra concepción de lo existente.
Sin complicar el día, nos echamos a la vida. Acompañando lo que hemos sido, y lo que aspiramos ser.
De ida y vuelta, recobrando el ambiente de lo eterno, de lo pasajero, de lo ilusorio.
El corazón nos habla del amor cierto. Aquel que nos anida en un todo invisible. 
En el que pensamos en cada segundo del todo. Un sorbo de café, parpadeando ante la cálida brisa.
El viento se levanta en nuestro andar. En sus alas multiformes, se respiran cielos y vacíos.
Vestidos de eternidad, templamos el asfalto a cada paso. Las huellas se pierden en las huellas.
Recogemos todas las partes del ser. Y buscamos en la distancia, la otra parte...desde el amor.

Sobre rieles.

Del Metro de Moscú.


"Mayakovskaya" es una de las estaciones más hermosas en el metro de Moscú, situado en la línea de Zamoskvoretskaya. Es construido en 1938 por el proyecto de un arquitecto Alexey Dushkin. Renovado en 2010.

La estación nombrada para un poeta soviético famoso, Vladimir Mayakovskiy.

La estación fue construida como parte de la segunda etapa de la expansión del metro de Moscú, que se inauguró el 11 de septiembre de 1938. Si la primera etapa se centró más en la construcción del sistema en sí, tanto arquitectónicamente como cuando se trata de la ingeniería, Modesto en comparación con los que la segunda etapa trajo al sistema. Por primera vez en el mundo, los ingenieros pudieron superponer el espacio de la bóveda y soportarlo con dos conjuntos de columnas a cada lado, en lugar de tener el tradicional diseño de tres pilares. Esto dio a luz a un nuevo tipo de columna profunda diseño de la estación, y Mayakovskaya fue la primera estación para mostrar esto.

Situado a 33 metros bajo la superficie, la estación se hizo famosa durante la Segunda Guerra Mundial, cuando un refugio de ataque aéreo se encuentra en la estación. En el aniversario de la Revolución de Octubre, el 7 de noviembre de 1941, Joseph Stalin se dirigió a una asamblea masiva de líderes del partido y moscovitas ordinarios en el vestíbulo central de la estación. Durante la Segunda Guerra Mundial, Stalin tomó residencia en este lugar.

La arquitectura Art Deco de Alexey Dushkin se basaba en un futuro soviético tal como lo imaginaba el poeta Mayakovsky. La estación cuenta con columnas aerodinámicas de acero inoxidable y rododita rosa, paredes blancas de Ufaley y mármol gris de Diorita, un piso de mármol blanco y rosa y 35 nichos, uno por bóveda. Rodeado de luces de filamentos hay un total de 34 mosaicos de techo de Alexander Deyneka con el tema "24-Hour Soviet Sky".

En 2005 se construyó una nueva segunda salida norte, junto con un nuevo vestíbulo. Los pasajeros que salen de la estación primero bajan en una escalera corta suben a un vestíbulo subterráneo, y después suben el camino largo a la superficie. La nueva salida también permite el acceso al 35º mosaico, que anteriormente estaba oculto detrás de la sección de servicio. Otras obras de mosaico fueron diseñadas desde cero, acompañadas de un amplio uso de la escultura de mármol y acero inoxidable. El busto del poeta Vladimir Mayakovsky fue trasladado al nuevo vestíbulo de superficie, cuyo techo también estaba decorado con una composición en mosaico del poema de Mayakovsky "Cielo de Moscú".

En idioma Inglés).

jueves, 13 de julio de 2017

Como un amanecer.

Si amanece, como amanece cada vez. Como una forma de nacer, cada vez.
De cada vez, repoblar la memoria de lo que fuimos, desde hoy. Y echar a andar.
Pero no. Somos una continuación de lo vivido. De lo pensado. De lo soñado. De lo ignorado.
Sale el sol y la ilusión despierta. Vemos ir la madrugada, entre luciérnagas. 
Último vestigio de la noche anterior. Las estrellas se pierden de la mirada, pero brillan con el sol.
Son partes de esa luz en que nos bañamos. En la noche contamos estrellas, en el día brillan con el sol.
No tras el sol, no se pierden con lo vivaz del mirar del sol. Brillan igual, con la misma amplitud.
Igual el amor, como las estrellas. No se pierde en lo cotidiano, ni se echa a dormir.
Va envuelto en lo amado, en la distancia. Danzando entre pensamientos y música.
Cada canción se enhebra al amor, como el brillo de las estrellas a la noche.
Cielo de estrellas es el amor, música de un andar, de un camino. De dos.
Así que se encuentran en cada respirar, a cada paso de la ilusión. 
Y el amanecer. Escribiéndole cartas al viento, echando a volar sentimientos.
La vida complementa el todo. No como un verso en un largo poema.
Más bien, como un beso en un beso; como el mar a la orilla, entre arena y caracola.
Con la certidumbre de una eternidad, nos encontramos de instante en instante.
Sin perdernos en el vacío, o en el olvido. Sin refugiarnos en las dudas.
Y cuando no hay nada que decir, dejamos que el silencio brille desde nosotros.
El amor es más que una comunicación constante, tiene transiciones.
Algunas veces vibrantes, otras veces pálidas e invisibles. Más no ausente.
No en el olvido. No es un comenzar de nuevo: es una transición.
Hacia el próximo nivel. No una ausencia indiferente. En el día a día.
Así, que un poco más allá de cualquier alfabeto o pentagramas, somos la música y la palabra.
Desde el amor. Como un amanecer.


Omohide poro poro (1991).

Del ayer...del hoy, de Studio Ghibli.
Ver online:
http://gnula.nu/anime/ver-omohide-poro-poro-recuerdos-del-ayer-1991-online/


Trailer:

domingo, 9 de julio de 2017

Por los siglos de los siglos.

Dibujar amaneceres, buscar en la distancia. Por aquel querer darle forma a la vida.
Para no mirar pasar el tiempo sin poner luz al reloj. Despertar aquel canto que habla de lo que somos.
De lo que somos y de todos aquellos anhelos que van con nosotros por entre los menesteres del día a día.
Nos encontramos con nosotros, cuando ya todos se han ido. Cuando nos apartamos del contexto,
y nos paramos frente al espejo. Cuando nos sentamos en aquel lugar que nos permite encontrarnos.
Encontrarnos en nosotros mismos. En lo que va muy por dentro: alas que esperan cielo azul y viento propicio.
Buscar por todo el universo lo que llene aquel vacío, puede que no sea llenado y sí compartido.
Entonces navegar entre sensaciones sin nombre, que descansa entre una mirada anidada en otra mirada.
Ir y venir, con el alma plena. Las calles se hacen más cortas, los días más encantadores.
Diciendo su nombre al oído, entrecruzar los dedos y dejarse ir como si nada más importara.
En lo que amanece, el amor florece. Y un vendaval de sueños y música, recorriendo la unión.
Cuando se acaba el alfabeto, y danzan las formas intangibles de la ilusión. Todo importa, todo es luz.
Pero luego toca caminar, ir juntos por el mundo. Entre la niebla de la duda sonreír. 
Perdernos en el encuentro de un nuevo día. De un eterno parpadear de canciones.
Canto a tu nombre, tú me haces canción en tu regazo. Y somos hogar, mientras amanece.
La distancia. La búsqueda y el encuentro. En medio de mil noches, entre estrellas fugaces y luz de luna...
hacernos unos en el todo, mientras cae la lluvia. Mientras la madrugada bebe del rocío.
Mientras las luciérnagas tejen los caminos de miradas.
Se acaban las palabras y los caminos, y allí vamos, desnudos y transparentes. Con la vida despertando.
Y nosotros, en medio de la nada, rehaciendo instante en instante...y beso en beso.
Desde la ceniza del pasado, al plumaje del amanecer. Volar entre la melodía del ser, llenos de certidumbres
y oscuridades.
Hogar, entonces. Por toda una eternidad, hogar. Con el amanecer. En cada amanecer.
Saberte mía y del mundo. Saberme tuyo, y de todo aquello que lleva tu nombre...
Por los siglos de los siglos.




Fotos con sombrero de cana (2).

En el día de hoy, muy de mañanita. Con poca sonrisa, mientras el sol empezaba a levantarse. Fotos con sombrero de cana.