viernes, 6 de octubre de 2017

Amanecer, aroma de café.

Paisaje de la ilusión, despertar de un sentir. De un amar.
La distancia se hace música, los colores del alba.
Y todo aquello que es camino en camino, horizonte y verso.
Amanecer: instante de un andar. Sensación sublime. Huellas del viento.
Así como respiran las miradas, dibujando horizontes.
Ir entre aquel idilio que seduce tiempo y distancia.
Oración de un susurro, canción del viento.
Alfabeto de besos y eternidad: universo que anida universo.
En todo lo que somos, la luz despierta. Amanecer, aroma de café.

Comerciales de Tv.





jueves, 5 de octubre de 2017

Un danzar de lo eterno.

Y la distancia. El camino hacia el nuevo amanecer. Del amor que renace con el sol.
Desplegar las alas de los sueños, develando la música de aquel andar. Entre aroma de café.
De corazón a corazón. Y el horizonte enhebrando idilios y susurro, en los labios del rocío.
La madrugada se ha ido danzando entre luciérnagas. Y el alba. El mundo que gira.
La ilusión que se expande en el respirar del viento. Todo a uno. Verso de una ilusión.
Y allí donde se encuentran los amores, nos hacemos un danzar de lo eterno.


miércoles, 4 de octubre de 2017

Entre versos y cantos.

En el espiral de los sueños, el día sucede entre madrugada y rocío.
La realidad tiene cielo azul y asfalto. Poesía concreta que va con el tiempo, lejos del reloj.
El andar nos lleva entre sensaciones, buscamos a ciegas realidades. Y luego el café, y el rostro ante el espejo.
El río del presente es un pez que se hace mar, y no barca. Y luego las olas y un cielo de gaviotas.
Caracolas anidando en la humedad de la arena, a orillas del instante. Estiramos los brazos...
Y ponemos de pié todo aquello que puede ser posible. En cuanto a lo imposible, ya será.
Danzar con el viento. Algo poblado de ternura, temperatura afable y transparente.
Pero rehace sus alas el sol: rumbo al horizonte, vestido de cielo azul y nubes de papel.
Pero no solo es poema el poema. Despiertan los idilios y la distancia. Amor lejano.
Hay que volar. Dejarse ir con el viento. Hay que hacerse alfabeto y pentagrama.
Porque empieza a ser el nuevo día. Y abrazamos universos de universos. Para ser lo que somos.
Y la música. Y los versos que seducen el silencio. Y la palabra en la palabra. Diálogo y eternidad.
El camino recorre las huellas, el reloj ve pasar al hombre fuera del tiempo. Aroma de café.
Melodía de un instante, sensación efímera. Amor eterno.
Y en todo lo que es, ruedan los dados: azar y destino... entre versos y cantos.

Comerciales de Tv.



martes, 3 de octubre de 2017

Como música al viento.

Y en cada amanecer se enhebran los andares de una eterna ilusión.
De aquel sol que despierta en la distancia, desde el amor seduciendo mil caminos.
Música de un andar, pentagrama de un sueño, con nombre de mujer.
Y el instante correteando entre la transparente de luz de lo eterno.
Mientras se hace la noche madrugada, y beso el alba...
El idilio suspira, cabalgando sobre el tiempo que avanza en su suave prisa.
Los dedos se entrecruzan, los espejos destejen laberintos. Y todo aquello que es melodía en tu sonrisa:
Como música al viento.

El andar del nuevo día.




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