Contemplando los sueños que atraviezan la tarde. El vuelo singular de los espejos Es cielo y ave. Viento y mirada. Y en toda la ilusión, de tiempo y canto, Las horas del reloj se descocen sin prisa Entre las nubes.
Y ahora vuela aquel perfume entre las ramas, Entre el verde de las hojas Debajo de las piedras con los grillos. Entre el viento de una noche cualquiera. Como niebla que se envuelve entre los árboles Con el amanecer y el canto de los gallos.
Mujer, que entre las breñas, se hace luna. Con el brillo de su magia entre los ojos. Voz dormida entre algún tiempo irregresable. Y entre todas las ternuras Te haz hecho recuerdo eterno.