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miércoles, 26 de octubre de 2011
viernes, 21 de octubre de 2011
Dibujos
La imagen se ha hecho infalible. Mientras la lluvia. La mirada se pierde en la distancia. Mientras beben los lagartos las gotas del rocío. La sonrisa se hace indefinible para el tiempo. Canta la ilusión.
Y allá dónde se ha ido a hacer nido la pasión, se despiertan todas las cosas intangibles. Te llaman a vivir desde el presente. Las formas de la realidad te llevan hasta la orilla, mientras cantan a tu oído caracolas de sal y arena.
Para hacer cierto el anhelo, dejas correr mil miradas por todos los cielos posibles. Mientras el viento se envuelve en tu aliento, desvistiendo el cansancio de otros tiempos. Hablas desde la sonrisa, se endulzan los espejos en la imagen concebida desde la transparencia. Las palabras se pierden sobre las dudas, por sobre el horizonte vuelan las melodías como tarde que vuela desnudando la noche que le toca la frente.
Como parte del universo, respiramos.
martes, 18 de octubre de 2011
viernes, 14 de octubre de 2011
Canto 2
Por sobre el tiempo ido te apresuras.
Casi tan sigilosa como un sueño.
Despertando el reloj y hasta el olvido.
Pero no ha de quedarse doblado
El camino por andar en un instante.
Más allá del respirar de otras huellas,
De otros reflejos. De otras distancias.
Mira que he sido el alba adormecida que te llama,
Por entre los mil nombres que haz tallado en tus labios.
Besando en cada uno la pasión que cabalga sin rumbo fijo.
Norte o sur. El mar adormecido entre las olas.
Las calles desiertas. Los duendes entre lo verde del paisaje.
La fabula incierta bajo sábanas blancas.
El canto invertebrado que se abraza a tu aliento.
La caricia que desviste la humedad del momento.
La mirada perdida en un querer sin nombre. Sin tiempo.
Sin distancia.
Y entonces hay estrellas allá en lo alto.
Y otras voces tallando mil universos.
Mundos con mil quimeras que navegan acompasado a su ilusión.
Soles que han de despertarse con la vida que le llama.
Entre el susurro del destino tentador. De ir por regresar.
De escarbar las cenizas hasta rehacerse las alas
Y lo azul de un cielo ido.
Por un poco de luz. Despejar las nieblas.
Amar por amar. Sin destino andar, paso tras paso.
Hasta que la noche le encuentre inconcluso.
Cuando la lluvia venga envolviendo lo nuevo del día,
Vagaremos entre mundos sin fronteras.
Tu vestida de luz. Yo durmiendo caracolas
A la orilla de un mar de olas serenas.
Casi tan sigilosa como un sueño.
Despertando el reloj y hasta el olvido.
Pero no ha de quedarse doblado
El camino por andar en un instante.
Más allá del respirar de otras huellas,
De otros reflejos. De otras distancias.
Mira que he sido el alba adormecida que te llama,
Por entre los mil nombres que haz tallado en tus labios.
Besando en cada uno la pasión que cabalga sin rumbo fijo.
Norte o sur. El mar adormecido entre las olas.
Las calles desiertas. Los duendes entre lo verde del paisaje.
La fabula incierta bajo sábanas blancas.
El canto invertebrado que se abraza a tu aliento.
La caricia que desviste la humedad del momento.
La mirada perdida en un querer sin nombre. Sin tiempo.
Sin distancia.
Y entonces hay estrellas allá en lo alto.
Y otras voces tallando mil universos.
Mundos con mil quimeras que navegan acompasado a su ilusión.
Soles que han de despertarse con la vida que le llama.
Entre el susurro del destino tentador. De ir por regresar.
De escarbar las cenizas hasta rehacerse las alas
Y lo azul de un cielo ido.
Por un poco de luz. Despejar las nieblas.
Amar por amar. Sin destino andar, paso tras paso.
Hasta que la noche le encuentre inconcluso.
Cuando la lluvia venga envolviendo lo nuevo del día,
Vagaremos entre mundos sin fronteras.
Tu vestida de luz. Yo durmiendo caracolas
A la orilla de un mar de olas serenas.
miércoles, 12 de octubre de 2011
Canto
Y entre todas las cosas que tocamos,
Deja huellas el pensamiento infalible
Que viaja con el viento.
Me llego hasta tus sueños,
Tus alas se han dormido
Entre estrellas fugaces.
Un paso hasta tus labios.
Desnudando quimeras,
Y entre tu voz de luna
Transito.
Mujer que toca el alba.
Canción para un instante,
De eterna incertidumbre.
La fábula se arropa,
Desnuda entre tu anhelo
De abrazarte a lo eterno.
Sonrisas del rocío,
Que a tu pecho se abraza
Por amar en tu aliento.
Se abren mil caminos,
Desde el alba al olvido.
Y en todos te haces vida.
Mientras llego a tu orilla
Deshojando espejos
Como el sol de un instante.
lunes, 3 de octubre de 2011
Desnuda de alma
Y volteando los ojos a la mirada,
Se hizo canción la dormida oración del ensueño.
Navegar hacia tí. Siendo el viento sonrisa de tus labios.
Entre todas las cosas, una barca entre olas, que te trae a la orilla.
Vestida para la eternidad de un beso. Transparente al deseo.
Desnuda de alma.
jueves, 29 de septiembre de 2011
Un instante
Un instante.
Respirar a través de tu ausencia.
Llamar sin prisa alguna,
De amor vestidos.
Sonreír, tristemente volar
Desnudo de alma.
La humedad de tus labios,
El calor de tu cuerpo.
Y entre todas cosas,
No dejar de buscarte mientras pasan las horas
Y palpita el reloj.
Un instante.
Entrecruzar destinos,
Mientras sueñan todas las cosas
Para ser lo que son eternamente.
Respirar a través de tu ausencia.
Llamar sin prisa alguna,
De amor vestidos.
Sonreír, tristemente volar
Desnudo de alma.
La humedad de tus labios,
El calor de tu cuerpo.
Y entre todas cosas,
No dejar de buscarte mientras pasan las horas
Y palpita el reloj.
Un instante.
Entrecruzar destinos,
Mientras sueñan todas las cosas
Para ser lo que son eternamente.
viernes, 15 de julio de 2011
Sin volver la mirada
Deja correr las horas el reloj.
El buscar el color de los cuerpos desnudos nos seduce.
Decimos que somos ilusiones de un segundo,
El andar intangible del viento;
La pasión acariciando el parpader de tu mirada,
La humedad de tus labios.
La niebla está esparciéndose en la tarde cansada,
Llamando a la caricia en la caricia,
El cruzar, en barcas de papel, el mar en un suspiro.
Dejarnos entrecruzar por los sueños que se agitan
Sin perder el instinto de lo eterno.
Se hace posible dejarnos ir hasta encontrarnos.
Se hace posible.
Deshacer mil dudas en un abrazo.
La noche lloviendo sobre el sudor de dos cuerpos,
Del brillo indescifrable de un instante.
Y entre el andar imborrable de lo imposible,
Regresar hasta el nido que se espera a nuestro vuelo.
Como un cielo infinito correr de noche a día.
Sin volver la mirada.
miércoles, 29 de junio de 2011
Canto que se hace cielo
El espacio se hace eterno en tu pensamiento.
Estás desdoblando el olvido con ese sonreír de estrellas.
Noche que no se duerme sobre el viento,
Canto que se hace cielo
Manos que se se hacen remos entre las olas.
Ese andar sin prisa del tiempo que nos viste,
Parpadeo infinito del alma pura.
Miro andar la ilusión
Como un hechizo sin nombre de eterno encanto.
En todas las fronteras de lo intangible
Tocas con la alegría de un instante.
Y luego te pierdes entre la niebla
Mientras vuelven a sus nidos los espejos.
A mirarse el otro rostro en la mirada.
Reflejo del río en el pez. La barca se hace mar.
La arena, huella.
Andan sobre pétalos y vino
La embriagada primavera que templan el idilio
Por sobre la lloviznas y el gris de la tarde.
Hay caricias desdoblándose en el tiempo,
Para hablarnos a los labios de algún beso.
Mientras susurran, entre el verde de los árboles,
Tu nombre en mi destino serpenteando
El llorar de alegres anhelos.
Mientras somos algo así como algún sueño.
martes, 3 de mayo de 2011
Canto al idilio
Y vimos el amanecer. Las primeras luces del alba.
Tú desde tus mañanas. Yo desde mi orilla.
Qué pasos te llevan por la vida,
De qué sueños están hechos tus deseos.
Quién habita en la humedad de tus labios.
Qué palabras y silencios te rondan mientras respira...
Qué nombre va contigo cuando agita la tormenta.
Qué corazón espera encontrar bajo tus sábanas.
Y vimos la sed dormirse en los brazos de la lluvia.
Caminar. Caminar sin prisa entre las huellas del idilio,
Sin desandar las agujas del reloj. Con el sueño despierto a cada paso.
Desnudos. Desnudos de alma. Con el viento en las alas.
El horizonte se pierde entre la niebla. Lejos. Cerca.
Con los dedos tejidos y el respirar sereno y profundo.
Deshojando la vida en la ilusión.
Y bordeando el abismo.
Y vimos la tarde perderse entre el aliento de la noche,
mil estrellas a lo alto. Y dos cuerpos andando sobre el suelo húmedo,
Sin volver la mirada. Hacia la eternidad. Desde el sueño.
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