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sábado, 27 de diciembre de 2008

Respirar


Palpar esas formas inconclusas del silencio.
Disipar las neblinas, respirar. Los dedos crispados
De sostener la nostalgia. La sonrisa surge sin compañía.
Surge el tamborilear de la espera marchita.
Entonces es el cuerpo que respira, crecen las alas.
Se vislumbra el reloj correr sin prisa
Hacia la vida misma. Que no está en otro lado que en sí misma.
Y entonces esas rayas en las palmas de las manos.
Esa canción lejana que viene desde dentro y se escucha
Sin esfuerzo. Nuevamente la vida nos sacude. Nos vuelve
La mirada hacia el espejo y se deja quebrar luego.
Lueguito. En mil pedazos.
Las palabras nunca serán rejas para el alba.
Ni las ideas echarán raíces sobre el alma desnuda...
Hay que respirar. Digo. Casi digo...
Hay que respirar.
Y luego que el camino se me viene encima. Hay que respirar.
Digo. Hay que respirar.
Y luego el presente. Y luego el río que se hace navegar
Como estrella fugaz por la inmensidad del momento...
Qué tan poca complicada es la existencia.
Solo hay que respirar...

miércoles, 20 de agosto de 2008

En cada paso

Dejemos en silencio las palabras alguna vez.
para oír mejor lo que nos dice el viento
que le decimos.
Seamos parte
de aquello que
queremos ser,
sin que se vuelva
sordo el parecer
de que ya somos
lo que aspiramos.
Cambiar de
espejos de vez
en cuando
no está de más.
A vece se vuelve
vicio el mucho
mirar lo mismo.
y a las tantas veces
ya no percibimos
los pequeños cambios.
El sol viste el camino
cada nuevo amanecer. Así cada camino es nuevo para cada nuevo día.
Me tientan estas palabras. Pero no sirven más que como forma de tocar la realidad que
nos presenta el día. Afuera no solo hay sueños. También hay pesadillas y pescados podridos y
semáforos en rojo.
Y cántaros.
Y pregoneros
Y fábulas
Y banderas ondeando
Y zapatos viejos en los tendidos eléctricos
Y parques grises cargados de espíritus rotos
Y cementerios adornados de perros y lirios blancos
Y transeúntes sudados con periódicos debajo del brazo.
Y humos de oxidadas chimeneas
Y barquitos de papel
Y bachata
Y películas pirateadas
Y miradas perdidas sobre el tiempo que se ha ido sin saber
Y paredes cargadas de insufribles graffitis
Y carteles gigantes con manzanas jugosas y serpientes doradas
Y otras tantas cosas y otras más...
Es por eso que le enseño la mirada que me ha dado la esquina
En que dobla mi frente al lanzarme al destino
De nacer y morir en cada paso.