sábado, 13 de junio de 2009

Cotidiano





Los números tienen su propia virtud.
No siempre se puede volar
Con el viento.
El disfrute tiene que ver con ser auténtico.
Las palabras se vuelven canción
Y la canción le da música a los sueños.
La vida!

viernes, 12 de junio de 2009

Una nueva canción



Se le fueron terminando las palabras y los verbos.
No tenía más colores el camaleón.
No supo saber que era casi un mar sin arena,
Sin orillas. Sin caracolas.
Su cabellera durmió mil pensamientos,
Habían centenares de barcas varadas en su puerto.
Le arrastraba hasta el otro lado del alfabeto,
La mirada del tiempo. El sabor se su olvido.
-"Tendría que dejarse elevar por el viento hasta el olvido"
-Dijo el decir de un silencio-
-"Más bien ha de anidarte en la carreta que va de regreso
A ninguna parte"-dijo el silencio del silencio-...
Tienen Razón. Ambos tienen razón.
Porque no hay ilusión para sus ojos dormidos. Ni luz.
Y allí se tendieron esas formas irreverentes que hablan
Cuando no hay nada que decir.
Soltaron todas formas de sus cuerpos de viejas golondrinas.
Cerraron las cortinas a una posible primavera
Y se fueron a dormir con una carcajada
Que hacía de otras risas el andar del alba.
sin embargo vino la mañana. No una mañana cualquiera.
Esta tenía madrugada y rocío
Y el sol de pantalones cortos al oriente.
Entonces,
Todo supimos que el hombre hizo las palabras.
O que las palabras se hicieron hombre.
Y que solo se puede ir de un planeta a otro de esa canción
Sin dejar de existir.
Era un nuevo día para los hijos de dios.
Y el hombre que perdió su viejo alfabeto,
Se hizo canción.
Entonces lloraron(hasta el cansancio)
los ruidos atados a la carreta.
Y el sol se hizo tan alto como una ola colgada del viento.
El viento fue el espejo y el espejismo.
Y yo no supe que decir.
Por la posible causa de perdidas palabras
en nubes de algodón.

No sé deletrear el infitino.
Así que me remito a esas alas regadas en la ceniza
De una nueva canción.

domingo, 7 de junio de 2009

Ese canto cantado


Se enredaron los tonos de esa ambigua melodía.
Sin saber de las cosas que van con el viento
Miro ese regreso indeciso de tiempos idos.
No volverán los acordes de amaneceres:
El rocío se bebe la nostalgia.
Hay mares que desdoblan en otras olas.
No hay arena en la orilla.
Pero digo que hay cantos entre aquellos relojes
Que se vuelven al tiempo sin el tiempo.
Allá donde habita la sensación de una canción perdida
Entre almohadas. Sin noches coronada de estrellas.
Sin espejos que devuelva la imagen primera.
Con olor a margarita silvestre
Por si moja el arroyo de la dicha tu joven cabellera
Mientras nadan los peces
Y las hojas se hacen más verde cuando el sol se ha dormido
Entre sonrisas.

Pero solo es palabra entre palabras idas.
Risas de otras alegrías.
Cantos de otro acordeón. Y en todo,
Es un nuevo día para hablar
Del amor que se escurre entre los dedos...
Y si acaso la tarde nos perfuma la vida,
Diremos lo que hasta hoy solo ha sido sentimiento
Sin nombre. Vuelo dormido en la distancia.

Nos hemos hecho caminos y caminantes.
Allá donde se finge que se marcha
No hay más que regreso al regreso.
Nadie dijo que era imposible ser alas
Para dormir la inalcanzable esperanza de un destello.
Pero digamos otras cosas,
Mientras se doblan inarmónicas quimeras
Y la noche le da paso al nuevo día.

Senderos


Y un nuevo amanecer.
Hay otros caminos más allá del sol naciente.
Otras palabras renuncian a sus nidos de cristal.
La canción primera devela el horizonte.
El viento va desnudo y sin maletas.
La vida tiene otras quimeras
Pero el sueño es el mismo.
Caminar.