sábado, 27 de diciembre de 2008

Respirar


Palpar esas formas inconclusas del silencio.
Disipar las neblinas, respirar. Los dedos crispados
De sostener la nostalgia. La sonrisa surge sin compañía.
Surge el tamborilear de la espera marchita.
Entonces es el cuerpo que respira, crecen las alas.
Se vislumbra el reloj correr sin prisa
Hacia la vida misma. Que no está en otro lado que en sí misma.
Y entonces esas rayas en las palmas de las manos.
Esa canción lejana que viene desde dentro y se escucha
Sin esfuerzo. Nuevamente la vida nos sacude. Nos vuelve
La mirada hacia el espejo y se deja quebrar luego.
Lueguito. En mil pedazos.
Las palabras nunca serán rejas para el alba.
Ni las ideas echarán raíces sobre el alma desnuda...
Hay que respirar. Digo. Casi digo...
Hay que respirar.
Y luego que el camino se me viene encima. Hay que respirar.
Digo. Hay que respirar.
Y luego el presente. Y luego el río que se hace navegar
Como estrella fugaz por la inmensidad del momento...
Qué tan poca complicada es la existencia.
Solo hay que respirar...

lunes, 22 de diciembre de 2008

De Neruda




Dónde está el niño que yo fui,
sigue adentro de mí o se fue?
Sabe que no lo quise nunca
y que tampoco me quería?
Por qué anduvimos tanto tiempo
creciendo para separarnos?
Por qué no morimos los dos
cuando mi infancia se murió?
Y si el alma se me cayó
por qué me sigue el esqueleto
Pablo Neruda.

domingo, 21 de diciembre de 2008

folklor del alma






La mirada. La mirada plena en lo que va. En lo que viene. En aquello que es perpetuo y auténtico. La palabra muda. El gesto suelto que saluda al viento y toca
al tiempo que se va como un río hasta el mar. La memoria. Aquello que reza en el
rezo, que despierta al sueño. Que mueve, aquello que aquieta. El tono. La unidad.
Lo que esta fuera de toda publicidad u oropel. La mirada. El hombre y la tierra.
El respirar sincero. El canto de los gallos. El machete. Bueyes que aran. Canción
y rancheta. Ilusión de volar y de contemplar la tarde en rito inusitado...Regresar
sin equipaje. folklor, folklor del alma. Bandera. Rezo. Amanecer...

jueves, 11 de diciembre de 2008

monologo a tus lentes y a la tarde (y 4)






Realmente no sé por donde andarán las alas de nuestro primer vuelo. Es posible que descancen en algun deshabitado verso de amor. Hace tanto ya. Resistimos la distancia. A medias. La resistimos a medias. Y así nos fuimos sin querer. Tú a la luna. Yo no acabo de poner los pies sobre la tierra y ya tengo un siglo de existencia. Estoy en pañales aun. Y tú quieres ver qué tan redondo es el mundo. Por eso afilas tus alas en cada amanecer y recoges miradas en el jardín, domando pétalos de luz y estrellas...Se nos perdió el camino a medio de la mar. Eran olas muy altas. Si. Muy altas, y entonces se fueron al fondo del abismo los remos y el puerto es isla prohibida. Se oxidaron las anclas de los sueños y despertaste cuando fuí por agua al río. Sin despedirte, dejaste correr tu negra cabellera hacia otras lunas de noches cercanas. Radiando un discurso que habla del silencio. Hiciste cuerdas de las cuerdas y se envolvió el sonido sobre otros sordos pasajeros de blanca cabellera. Ya no somos tantos por aquí. Tan solo yo y las hormigas. Y el ruido de los espejos...
Puede que en otra estación haya espacio para una historia igual. Para otra en otros corazones. Posible que a menos distancia que la nuestra. Posible que con tonos menos agudos y precisas palabras de brillante ortografía...Ahora empieza a llover nueva vez por aquí. Y se mojan los viejos periódicos sobre los cuales escribo esta carta para tí. Pensando que algún viento indulgente soplará la sensación de mis cantos hasta tus oidos...Absurdo sigue siendo el modo de esperanza que recreo!. Aun no se reponen de tus jóvenes huellas las cosas que tocaste. Como esperando el regreso intangible de tu aliento. No sé qué decir de este existencial vacío de cartones húmedos y tempestades...
Mañana regreso al asfalto. A correr por sus calles voceando tu nombre y a pegar afiches, y recoger los colores urbanos que huelen a tí... Palpita tiernamente en el recuerdo, los tropiezos de frases inseguras y amorfas que siempre terminaban poniéndonos de frente. Como una canción de cuna. Melodía e inocencia. Meciéndonos sobre la gris espesura y el infinito camino que nos pondría sobre las mismas huellas, en la misma orilla. Pero aun hay inacordes serpientes que despejan la niebla escupiendo veneno y arrastrándose sobre el círculo inconcluso de los sueños. Para llevar su cuerpo intangible a la azulada cuna, que se observa a lo lejos, bajo un cambrón inmaculado sobre tierras baldías y suelo cuarteado, de tanto regresar sin haber siquiera salido del asombro de la posible existencia...
Asi que nos queda la vida para contar este gris cuento de almohadas o despertar sobre el concreto de tristes y pesarosas miradas que se vuelven contra sí y se van a doblar en un rincón, donde el día es noche y nunca amanece...Donde el sol olvidó sus hijos de nieblas y afiebradas tormentas de rostros pálidos y caballos de madera.
Suenan las campanas sobre el tiempo que se abraza al reloj de arena. Pasmados pensamientos se sacuden sobre blancas cruces. Ladrán perros, se abrazan los fingidos tormentos y lloran sobre la noche, que grita tu nombre; oscuras mariposas que se van a estrellar, una y otra vez, sobre las luces de neón. El paisaje se diluye sobre el acertijo de senderos infranqueables...Es hora de que se levanten las rocas milenarias y que se propague el canto de los grillos...
Canto a tus lentes y a la tarde. Pero has crecido bastante desde la última vez...

miércoles, 10 de diciembre de 2008

martes, 9 de diciembre de 2008

Monologo a tus lentes y a la tarde(3)


Y ya nos tocan los espejos. Tocas un instrumento musical que es tu historia misma. Y ya nos toman de las manos la tarde. Dime que no es posible tejer nuevas alas y olvido que hay muchas huellas sobre tus silencios. Dime donde habitan las nuevas formas para sonreírle a la tristezas perdidas sobre otras palabras que me habitan. Digamos que se fueron las más ruidosas formas del amor. Que la ternura no es posible antes de que pasen otros cien años sobre el reloj.
Y ya nos tocan los espejos. Rostros de papel que despiertan sobre el ambiguo sueño de la felicidad. Regreso sobre el paso siguiente del olvido. Hablo a tu fantasma. Ya sé. Te fuiste con el último canto de las serpientes. Volviste tu mirada, solo para comprobar que tu cuerpo de sal lloraba sobre la arena. Ahora corro entre la tentación de ir hasta tu barca y ser el viento y los remos. Y el mar...

domingo, 7 de diciembre de 2008

Monólogo a tus lentes y a la tarde(2)



Y luego todo empieza de nuevo. Casi de nuevo. Allá donde nos encontramos, en medio de ese brumoso desierto hay una primavera gris que lleva por nombre espina. Tentamos los andrajos del destino. Casi nos conocemos. Es cierto, casi nos conocemos y ya nos vamos por rumbos distintos o simplemente seguimos el derrotero marcado por la incertidumbre...Nunca me dijiste que tu nombre era tan difícil de pronunciar. Dices que para pronunciar mejor te quitas los lentes y hablas a pleno pulmón...cómo te llamas? te he preguntado mil veces, Cómo te llamas y siempre me dices lo mismo. Ya he olvidado qué. Qué nombre me has dicho mil veces desde lo alto de esa tarde que carga tu tristeza. Hoy me persiguen las ganas de reír. Y deshojo carcajadas solo para no morir en medio de esta agotada paciencia de las horas que pasan con voz tan pesada como el plomo. Es otro montoncito de palabras. Ya luego vendré en plena noche, y dibujaré una guitarra en tus sueños y la serenata caminará a nuestros pasos primeros. Llenos de plena inocencia...

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Monólogo a tus lentes y a la tarde(1)


Monólogo a tus lentes y a la tarde (1)
El elegante grito de las sombras le hace despertar. Tiene los ojos pasmado de tanto mirar su lejana esperanza.Su cara está perturbada aun por el espanto. Hay un olor en el ambiente que le rompe la incomprensión. Su corazón aún palpita dentro del cántaro oxidado encima de la nevera.Revisa sus bolsillos. Los dos del frente del pantalón no tienen frontera, así que cuando sumerge su mano esta va a parar en sus muslos tibios aún de su último viaje. La saca rápidamente y va con más prudencia hacia los bolsillos posteriores. A la derecha hay solo un rollo de servilletas blancas(lo supo por el recuerdo, no porque la mirara esta vez)...A su izquierda, una cartera de cuero marrón. En el interior de esta solo un par de fotos 2x2 de la que no vale la pena mostrar ni en pensamientos...Mientras se pone de pie devuélvela a su morada...Deja escapar un suspiro y mira a lo lejos su cercana tristeza.Recorre su vista lo que queda por mirar: Un nido de vidrios rotos y cartones húmedos le arrancan palabras sordas; los espejos recocidos que cuelgan en un lado y otro como queriendo retener la luz, y la presencia solitaria de la soledad. Sacude la pereza y lleva su mano(puede que la derecha) a su barbilla y sus ojos giran en torno de un vacío involuntario que bien podría convertirse en la próxima idea para galopar sobre el tiempo intransitable que le pide cuentas a cada amago del reloj..."la culpa es del vacío"--dice, y las palabras con voz de espada que razcan en cada tránsito una canción a sus grises y resalidas venas parecen sonreír..."tiene que existir algún modo para olvidar los números y la moral"--deja escapar quedamente, cosa que no la atrapen la tropa de zancudos que danzan en éxtasis ciego su componenda de beber de aquel esquelético río la última gota de aliento.--Me gustaría volar sobre esos mares, victoriosos de olas y sal en sus entrañas, con la desgastada compañía del viento. Y romper la lejanía, mientras la tormenta derrite los últimos anhelos de ver salir el sol. Soy un viejo soldado de plomo. Que alguna vez fué tan joven como la juventud. Me gusta ver correr las flores de jardín a jardín, y dejarme arrastrar por la muchedumbre hasta la orilla del mar. Le temo a los gusanos de seda. "Puede que sea envidia y no miedo" --Me dijo un psiquiatra a quién le vendí dos papalotes para tres sobrinos suyos, a las cuatro de la tarde de un jueves sombrío..."Tienes que batir el 'abaco y dejar que se pose lo turbio en la profundidad para sacar conclusiones"--También me dijo. Y ya no supe más de él. Y tú no estás aquí para mirar lo que hago con lo poco que soy!. Qué amor me prometiste para quedarte varada a lo lejos, hablando con la sombra pasajera que desvisten los montes cuando muere la tarde!! Deberías dejar crecer tus alas y desplegar los colores que visten de música tu esencia y venir para que ya no sea tan inmenso e intransitable el destino y la ausencia. Aunque más que alas,necesitas escamas. Convertirte en sirena y beberte la distancia y el vacío. Esconderte del viento mientras armas caminos y senderos por donde podamos forjar canciones nuevas y muros de algodón. Construir un nido en medio de ese incomprensible desierto teñido con el color que solo puede ser la vida misma. Paradoja que ahoga la pesadilla,y quita las máscaras al pensar incoloro. Como el tuyo. Como el mío. Y dices a esas golondrinas de invierno que merodean tu antro que "he dejado un montoncito de palabras a la puerta y me fuí para no sumergirme en la sonrisa de tu pelo ensortijado"...

Imagenes de la web 3
















martes, 2 de diciembre de 2008

Deletrear












Para el día de hoy tengo la vida. Sin equipaje.
Tengo las cosas pequeñas e imprecisas
Que no me llevan a ningún lado.
Tengo la flor en pensamiento puro, y mi universo
Es una soñada primavera.
Jardín silvestre en medio del mar. A la deriva.
Desnudo. Desnudo en laMirada.
Lejos de las palabras que deslucen las cosas.
Tengo el vientoSobre el borrado rostro de los años.
Las manos cruzadas sobre una oxidada espada.
Por el salitre,
Vuelta hacia sí misma, para no herir
Ni perseguir quimeras o tormentas...
Para el día de hoy tengo la soledad precisa.
Los semáforos dormidos sobre los cementerios
de autos callados en medio del camino.
El asfalto trajeado en terciopelo.
LetrerosQue anuncian productos
Y ríos ocultos entre un mar de piedras
Imprecisas y escamas de serpientes.
Tengo la mirada de un cometa mordiéndose la cola
Un perro ladrándole a su ladrido anterior.
Paredes de sal
Y espejos azules(por el cielo azul de la lejana inocencia).
Para el día de hoy...
Dejo las redes sobre la orilla
Las gaviotas que lloransobre olas de lirios y hojas secas.
Zapatos rotos y cruces blancas.
Huellas de lagartos,
Al minotauro corriendo, por el desierto de su vida, con la arena.
Tengo el aroma volando entre las alas calcinadas
de Icaro
El pensamiento entre el ensortijado cabello de un caballo de palo...
Y el corazón dueño de sí mismo: Fuera de la razón.
Tengo mil razones para una sonrisa.
Dos labios para mil besos
Y un escudo blanco en mi faltriquera...
Tengo presentimientos que escriben a mis espaldas.
Y una voz que dormita entre la lluvia,
Un reloj, que es la piedra de un grillo que recita entrecortado
Por el sereno
Y el ruido lejano de un tambor.
Y en todo lo que tengo, no tengo nada.
Y eso me hace amar lo que soy.