domingo, 28 de junio de 2009

El cantor de sueños.



Podremos contar, Ante el espejo de la vida, El cuento único de la existencia. Recoger esas alas envueltas en relojes De otras mascaradas. Pero no. Es bueno que el viento Arrastre su propia voz por los senderos Multicolores de lo cotidiano. La ciguapa ha de ser el río En esas fuentes de vida que llevan al mar. Barcas de arena despiertan las huellas Vestidas de amaneceres. El juglar recoge caracolas y sonrisas. El rocío calma la sed de los lagartos. La vida se hace camino una vez más. Y el caminante va, sin prisa, Por si llega la tarde...