lunes, 17 de noviembre de 2008

Duende sobre el asfalto


La imagen lejana de la canción primera.
(Los bosques se han dormido sobre la carretera).
Luciérnagas que vuelan como estrella fugaz,
Maletas rotas. Zapatos sepultados por el lodo...
Por las noches del tiempo que se fué: Duendes.

Voces del viento que aletean sobre la triste alegría
De existir. Llanto de una sonrisa;
Rocío de una lágrima. Encontrar el camino nueva vez.

Creer en el milagro de existir. Besar la esperanza del sueño despertado.
Carrito de javilla, Barrancolí que escarba sobre el barro encantado
Por serpientes dormidas. Despertar. Despertar nueva vez

Con las alas abierta a la ambigua mirada del concreto.
Tomar por la mañana, de primer pensamiento,
El café que ha salido del pilón.

Y luego el paisaje que se abre
Con olor a camino, cruzados por el tibio espectro
De un nuevo amanecer. Despertar. Hablar con el silencio

Que perdió las palabras cuando quiso volar sobre el asfalto.
Duendes.
Casitas de cartón, grises nostalgias.
Canción de ser
La forma indescifrable del anhelo: Ruiseñor del ocaso...
Duende sobre el asfalto.

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